miércoles, 17 de junio de 2015

El uso moderado de los medios tecnológicos



La revolución tecnológica que se está produciendo en los últimos años está dando lugar a una nueva sociedad en la que se hace imprescindible una “alfabetización tecnológica” desde la Educación Infantil y desde la propia familia que garantice el conocimiento, por parte de los niños y de las niñas, de los medios tecnológicos a su alcance y promueva un mejor uso de los mismos.

En ese proceso de alfabetización, juegan un rol esencial tanto la escuela como los adultos que conviven con el menos, al constituir los dos ámbitos principales en la vida de los escolares, sobre todo en los primeros años. Ambas deben, por tanto, manejar criterios comunes e inculcar a los niños y las niñas mensajes que permitan la incorporación efectiva y eficiente de la tecnología, tanto a los procesos de aprendizaje, como a las distintas actividades cotidianas propias de la edad (juego, lectura, entretenimiento…) aprovechando todo su potencial.

Efectivamente, los docentes, los padres y las madres juegan un papel protagonista en el acercamiento de los niños y las niñas a las nuevas tecnología, en el adiestramiento en el uso de las mismas (ordenador, consolar, Internet, cámaras web, pizarras digitales, cámaras fotográficas, mp3, mp4, IPods, tablet…) y en su aprovechamiento para la optimización de los procesos de enseñanza-aprendizaje de las distintas materias. Además de utilizarlas como herramienta para hacer trabajos diversos en el aula, se deben utilizar también como un potente instrumento didáctico, aplicando diferentes metodologías en función de los objetivos que se persigan, de los recursos disponibles y del perfil del niñ@.

Los padres y las madres deben tomar conciencia de esta nueva cultura tecnológica, procurando un uso controlado y racional de las distintas herramientas en el entorno doméstico. Para ello, es imprescindible que se esfuercen en conocerlos y en saber utilizarlos, para poder así ayudar a sus hijos e hijas en su mejor aprovechamiento y poder tener criterios claros sobre lo que deben utilizar, cuándo y cómo. De la misma forma que un buen uso reporta numerosas ventajas para el desarrollo intelectual, psicomotor, lingüístico o social, un uso abusivo y son control puede llegar a generarles problemas  físicos (molestias en la vista, dolores de espalda…), psicológicos (retraimiento, adicción, dependencia…) e incluso sociales (dificultades de relación, aislamiento…).

Es importante, en consecuencia, tener unos criterios claros respecto a la utilización que debemos hacer de estas potentes herramientas que hoy día se encuentran al alcance de la mayoría de las familias. Entre estos criterios destacamos los siguientes:
-          Conocer los intereses de nuestros hijos e hijas, sus gustos y preferencias.
-          Pactar un tiempo de utilización que sea razonable y adaptado a la edad de cada cual.
-          Compartir con ellos y ellas tiempo de dedicación a herramientas como Internet, consolas…Dialogar con los pequeños y pequeñas sobre estos recurso y cambiar impresiones.
-          Informaros de las redes sociales que existen (facebook, Messenger, etc.) para que, cuando llegue el momento, podáis orientar a vuestro hijo e hija sobre su uso adecuado.
-          En el caso de los videojuegos, controlar el contenido de los mismos, evitando aquellos que incitan a la violencia y potenciando los educativos.
-          En relación con el uso de Internet, vigilar y limitar las páginas visitadas.
-          Evitar colocar los ordenadores y las televisiones en los dormitorios; ellos facilita el aislamiento.
-          Buscar alternativas que enseñen a los niños y a las niñas otras formas de entretenimiento y/o búsqueda de información (consultar libros, enciclopedias, cuentos, folletos, documentales…). Realizar con él o ella otras actividades para ocupar el tiempo libre: salidas, cine, teatro, excursiones…
 A estas edades, los niños y niñas manifiestan un gran interés por la televisión. Es un medio excepcional de aprendizaje ya que estimula aspectos tan importantes como la percepción visual, la expresión verbal, la creatividad… Bien utilizada es un potente y eficaz instrumento educativo. Padres y educadores debemos potenciar su utilización dentro de unos parámetros correctos, sobre todo en lo que respecta al tiempo de su uso y a los contenidos a los que vamos a exponer a nuestros hijos e hijas. Debemos procurar que vean programas que están ajustados a sus edades, tanto en la forma como en el os mensajes de fondo que transmiten y, de esta manera, conseguiremos que los pequeños aprendan de modo natural mientras se entretienen (programas infantiles y educativos, películas aptas para los menores, documentales culturales, programas sobre flora y fauna, concursos adaptados a sus edades…). Si no hacemos un correcto uso de la televisión y los demás medios tecnológicos al alcance de nuestros hijos e hijas, podemos convertirlos en elementos poco aconsejables.

En definitiva, las nuevas tecnologías constituyen una potente y variada fuente de herramientas que, correctamente utilizadas por la escuela y la familia, ofrecen multitud de posibilidades de enriquecimiento para nuestros hijos e hijas.